El cuboctaedro es una figura curiosa que parece estar a medio camino entre un cubo y un octaedro, y no es coincidencia: de ahí viene su nombre. Esta mezcla geométrica da como resultado un poliedro con una simetría sorprendente y un diseño visualmente muy atractivo. Ideal para quienes buscan un modelo sencillo pero elegante para armar.
Con sus 8 caras triangulares y 6 caras cuadradas, el cuboctaedro es uno de los poliedros semirregulares más fáciles de reconocer… ¡y también de construir! Perfecto para estudiantes, aficionados o docentes, armarlo en casa te permitirá apreciar cómo se combinan diferentes formas en perfecta armonía.
Cuboctaedro para armar

Descarga esta plantilla del Cuboctaedro para armar, imprímela en cartulina, recorta, dobla y pega para construir esta figura semirregular de 14 caras en pocos minutos.
- Número de caras: 14
- Número de vértices: 12
- Número de aristas: 24
- Tipo de poliedro: Semirregular
¿Qué es un cuboctaedro?
El cuboctaedro es un poliedro semirregular que combina la estructura del cubo y del octaedro en una sola figura. De hecho, su nombre viene precisamente de esa fusión: “cubo” + “octaedro”. Su forma es sorprendentemente armónica y simétrica, lo que la hace muy atractiva tanto visual como matemáticamente.
Lo que lo distingue de otros poliedros es que todas sus caras son polígonos regulares, pero no del mismo tipo. Tiene caras cuadradas y triangulares, organizadas de forma que cada vértice conecta con dos triángulos y dos cuadrados. Esta distribución perfecta le otorga una simetría que salta a la vista.
Es uno de los 13 sólidos arquimedianos, y eso significa que aunque no todas sus caras son iguales, todos sus vértices sí lo son. Es decir, si te paras en cualquier vértice y miras alrededor, verás la misma secuencia de polígonos en todos ellos. ¡Una joya geométrica con estilo propio!
¿Cuántas caras tiene el cuboctaedro?
El cuboctaedro tiene 14 caras en total, y están repartidas de la siguiente manera:
- 8 caras triangulares (equiláteras)
- 6 caras cuadradas
Todas las caras son perfectamente regulares, es decir, los triángulos tienen lados iguales y los cuadrados también. Además, están dispuestas de tal forma que en cada vértice se encuentran dos triángulos y dos cuadrados.
Este equilibrio de formas lo hace ideal para armar modelos geométricos educativos, ya que permite analizar simetría, tipos de polígonos y relaciones espaciales de una forma clara y visual. Además, al tener 24 aristas y 12 vértices, encaja perfectamente dentro del grupo de sólidos semirregulares más estudiados.
¿Cómo se calcula el volumen de un cuboctaedro?
Calcular el volumen de un cuboctaedro es más sencillo de lo que parece, siempre que se conozca la longitud de sus aristas (que suelen ser iguales). La fórmula general es la siguiente:
V = (5√2 / 3) × a³
Donde V es el volumen y a es la longitud de la arista.
Por ejemplo, si cada arista mide 2 cm:
V = (5√2 / 3) × 2³ = (5√2 / 3) × 8 ≈ 18.86 cm³
Esta fórmula proviene del análisis geométrico de cómo se distribuye el espacio dentro del cuboctaedro. Si quieres construir uno con cartulina o cartón, no es necesario saber su volumen, pero sí es útil si estás usando el modelo con fines educativos o matemáticos.
¿Cuál es la simetría del cuboctaedro?
Una de las cosas que hacen al cuboctaedro tan interesante es su alta simetría. Tiene simetría octaédrica, lo que significa que comparte la misma estructura de simetría que el octaedro y el cubo.
Esto quiere decir que puedes rotarlo de varias maneras diferentes y siempre se verá igual. En total, tiene 24 simetrías rotacionales distintas, lo cual es bastante elevado para un poliedro semirregular.
Además, todos sus vértices son equivalentes entre sí, lo que le da una sensación de equilibrio desde cualquier ángulo. Esta característica lo convierte en un excelente ejemplo para explicar conceptos como simetría tridimensional y geometría espacial.
¿Cómo se construye un cuboctaedro en casa?
Para armar un cuboctaedro, necesitas solo unos pocos materiales:
- Una plantilla como la que puedes descargar aquí (en PDF o imagen).
- Tijeras o cúter para recortar con precisión.
- Pegamento o cinta adhesiva para unir las caras.
- Cartulina o papel grueso para mayor rigidez.
El proceso es sencillo: recorta la figura con cuidado, dobla por las líneas, forma el cuerpo tridimensional y une las pestañas. Lo ideal es doblar primero todas las aristas antes de pegar para asegurarte de que todo encaje bien.
Para un mejor acabado, puedes colorear las caras triangulares de un color y las cuadradas de otro. Esto no solo se ve genial, sino que ayuda a visualizar la estructura y los patrones de forma más clara.
